No necesita a Manolito
Exactamente a las 0:10 horas Pamela Díaz salió a escena para demostrar en el club nocturno Passapoga sus dotes en una nueva modalidad: el baile del caño.
Y la expectación se notó por parte de los aproximadamente 400 asistentes al local de Providencia, quienes vieron cómo la “Fiera” salía con una capa roja, tras deslizarse desde un extremo a otro del escenario, para iniciar su presentación al ritmo de música electrónica, acompañada del ballet Passapoga.
Aquí, la morena deleitó con movimientos gimnásticos, giros en el aire y coreografías sensuales que anticipaban lo que vendría a continuación, cuando en la segunda parte de su show y vestida con un diminuto atuendo blanco, empezó a danzar con “el caño” al son de la salsa.
Como cierre, la ex de Manuel Neira tenía preparado un acto de magia. En el centro del escenario fue cubierta por una capa negra y entre el humo y confeti desapareció, aparciendo desde un costado con alas blancas.
La ovación a esa altura fue total, y fue coronada por un ramo de flores entregado por el dueño del local a la modelo, quien aseguró sentirse “contenta y tranquila”, sobre todo, “feliz por el baile”.
Díaz, ante cualquier duda, también dejó en claro que su situación personal (la separación de su marido) no le afectaba en lo absoluto para su trabajo, pues “estoy en un excelente momento y que lo aprovecharía al máximo”.
Al parecer, el baile le dio más energías a la morena, porque desde el centro nocturno dijo que se iría a “celebrar con amigos a (la discoteque) Sala Murano”.
CAOTICO INGRESO
Un número importante de prensa se apostó en las afueras del recinto y literalmente se abalanzó sobre Pamela Díaz, luego que esta llegara hasta el club nocturno.
Debido a la alta expectación de su arribo, sumado a la polémica que se ha visto envuelta con su marido Manuel Neira, gatillaron en que los periodistas, camarógrafos y fotógrafos, buscaran la primicia, desatándose un verdadero caos en el lugar, que sólo pudo ser controlado por la acción de la seguridad del local.
A tanto llegó la batahola que la modelo, además de recibir empujones y golpes con las cámaras y micrófonos, ingresara con evidente incomodidad y visiblemente asustada frente a lo que ocurría.
CAMBIO DE LOOK
Ni morena ni rubia. Pamela Díaz se aburrió pronto de su cambio de look, y volvió esta mañana al salón de belleza de Hugo Guerra para mutar nuevamente, pero esta vez será a un tono cobre, algo que la tiene muy contenta, previa a su debut como bailarina en el club nocturno Passapoga, donde se presentará esta noche en el marco del sexto aniversario del recinto.
“No soporto el rubio, me molesta, igual me veía guapa y todo, pero no me llenaba, por eso decidí cambiar. Sentía que es el momento de cambiar, así que se lo propuse a Hugo. Quería verme distinta y quería llegar de a poco a lo moreno de nuevo. Tengo que pasar varios tonos para probar el color”, comenta la modelo a La Tercera.com, aún con la tintura en el pelo, y molesta porque ya lleva cerca de cuatro horas en la peluquería y no ha comido nada.
Para esta noche tiene un show preparado, de siete minutos, en el que promete sorprender. “Ayer ensayé con el vestuario, y todo para que no se cayeran los brillos del traje, que me lo diseñó Angel Saavedra, que también me vistió para Animal Nocturno”, señala la ex de Manuel Neira.
“La coreografía ya me la sé de memoria y tengo cuatro bailarines que son maravillosos, que me mueven ellos”, señala la ex panelista de Primer Plano, quien además comenta que “no me he puesto nerviosa, yo creo que va a ser cuando llegue allá y entre en camarines”. De hecho, como se ha vuelto costumbre en los momentos importantes de la joven de 27 años, una cámara la sigue para todos lados, desde que entró a la peluquería hoy en la mañana, y la acompañará hasta el final del show en Passapoga. El equipo es del programa Buenos Días a Todos, y la encargada de realizarlo en la periodista Fernanda Hanssen, que no abandona a Díaz ni un solo segundo.
Por otra parte, la ahora pelirroja adelanta que “la coreografía es bastante hot, de hecho hay una parte que es bastante cochina. Me van a ir a ver los que quieran, porque no tengo amigos y ahora no conozco a nadie”.


